COMO COMPETIR CON LAS GRANDES EMPRESAS
Probablemente lo primero que viene a la mente en cuanto a si usted realmente se encuentra compitiendo con gigantes, es que usted se encuentra solo. Pero de hecho, cada unos está compitiendo con gigantes –inclusive los mismos gigantes.
Una segunda cosa que usted puede pensar si se encuentra frente a un Goliat corporativo, es que si usted se atreve a provocar una guerra de precios con él, él seguramente saldrá ganador, porque simplemente él puede darse el lujo de perder más dinero.
Hay gigantes en casi toda actividad. En algunas no hay nadie más fuera de ellos. Pero parece que aún hay docenas de pequeñas empresas que compiten exitosamente con las grandes compañías. De hecho, con bastante frecuencia, estas pequeñas empresas son líderes en sus campos de actividad.
El liderazgo, obviamente, no es una cuestión de tamaño. La mayor parte de las más grandes compañías son solamente conjuntos de firmas más pequeñas operando bajo una misma bandera y con recursos separados. Ellas pueden tener las ventajas de un prestigio aceptado, cuantiosos recursos de capital, ventas encadenadas por la diversidad de líneas de productos, y los canales establecidos de distribución y ventas.
Cuando llegan las bajas, sin embargo, los gigantes, como cualquier otro, tienen que vender sobre la base del costo, y, como cualquier otro, tienen que cumplir con la entrega de las mercancías.
También los gigantes tienen problemas. Una aceptación anterior por ejemplo, puede fácilmente tornarse en un pre-rechazo. Más de una gran compañía ha perdido una venta porque el cliente tuvo una mala experiencia con otro producto, completamente diferente, de la misma compañía.
Las grandes empresas pueden perder algunas ventas precisamente porque son grandes. Algunos clientes prefieren negociar con proveedores más pequeños porque creen que tienen menos trámites, que sus negocios serán buscados con más interés, y que serán más apreciados por una compañía más pequeña que por una grande.
Las grandes corporaciones quedan así bajo tremendas presiones para aplicar los sanos principios mercantiles, y esto cuenta para su crecimiento y su éxito. Son grandes porque son buenas, porque dan valores, atienden las necesidades de sus clientes, y contribuyen substancialmente a las artes y tecnologías dentro de las que hacen sus negocios.
De esto se sigue, que usted sí puede competir con los gigantes, observando simplemente los mismos sanos principios en cualesquier áreas en las que se ha aventurado comercialmente.
El surgimiento de los gigantes en el mundo de los negocios, ha acrecentado la oportunidad de una competencia exitosa para los pequeños empresarios especializados que pueden dedicar la totalidad de sus recursos al tipo de negocios que han escogido. Sin embargo, muchas de estas pequeñas empresas que tiene la voluntad, habilidad y energía para ofrecer bienes o servicios valiosos, limitan su éxito porque fallan en hacer conocer sus capacidades.
Un pequeño empresario tiene varias ventajas sobre sus gigantes competidores al dar a conocer su historia, porque puede ser directo y específico, dirige su mensaje a una audiencia más pequeña, su reputación radica en unos cuantos productos, unas cuantas habilidades, unos pocos servicios y un mercado ciertamente limitado.
Para darse a conocer usted encontrará asesores especializados para casi todo tipo de industria y mercados, y la mayoría de ellos hacen su trabajo exitosa y provechosamente por medio de propaganda, relaciones públicas, promociones de ventas, ferias, exposiciones, y otros muchos medios a su disposición. También a ellos usted puede consultar sus problemas porque se han especializado en resolverlos. Igualmente el propio gobierno tiene dependencias interesadas en ayudar a los pequeños empresarios.
De este modo hasta muchos de estos asesores especializaos han llegado a ser pequeños gigantes por derecho propio. ¡Muchos de los grandes gigantes comenzaron de este modo!
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